De píxeles a formas de verdad
Un PNG es una cuadrícula de píxeles: amplíalo y se convierte en papilla. Un SVG es un conjunto de formas: escálalo al tamaño de una valla publicitaria y los bordes siguen perfectamente nítidos. Esta herramienta recorre tu imagen, encuentra las regiones de color y las redibuja como trazados vectoriales — automáticamente. Cambia los ajustes y se vuelve a trazar al instante, así que puedes afinar el resultado en vivo.
Donde brilla: logos que solo sobreviven como capturas de pantalla, iconos, rotulación, pegatinas, bocetos escaneados, ilustraciones planas — cualquier cosa con formas claras y pocos colores. Justo lo que hace falta en vectorial para imprimir, para plotters de corte y para grabadoras láser.
Expectativas honestas
El trazado automático reconstruye formas, no fotografías. Una foto saldrá como una obra estilizada tipo póster — a veces preciosa, nunca fotorrealista. Para logos empieza con 4–8 colores; para dibujo lineal en blanco y negro elige 2 colores y más detalle. Y como siempre: el trazado se ejecuta enteramente en tu navegador, así que el logo de tu startup aún sin anunciar sigue siendo tu secreto.