El fin de la montaña rusa del volumen
Una lista de reproducción montada con fuentes distintas es un caos de sonoridad: un rip de los años 80, un máster moderno y una nota de voz pueden diferir en un factor de diez. Esta herramienta mide cada archivo por su sonoridad percibida (EBU R128 — el estándar de radiodifusión) y lo ajusta al objetivo que elijas, domando los picos por el camino. Los archivos bajos suben, los altos bajan, y todo el lote queda por fin al mismo nivel.
−14 LUFS es el nivel al que normalizan las grandes plataformas de streaming — el valor por defecto correcto para música. Los pódcast suelen situarse cerca de −16, y si quieres la máxima pegada para una mezcla de fiesta, −11 es el ajuste «a tope».
Nota honesta: el audio se recodifica en el proceso (el clásico truco de MP3Gain de editar los campos de sonoridad sin recodificar es una técnica distinta y específica de cada formato). A los bitrates usados aquí la diferencia es inaudible en la escucha cotidiana.